Paraiso bello!

Paraiso bello!

sábado, 19 de febrero de 2011

Lúgubre belleza de sueños perdidos

Esa mujer pintada de lúgubre rosa, navegó entre tristes pensamientos, frente a su pálido cuerpo, un espejo indiferente la veía con crueldad, aquel reflejo de tonalidades grises, azules y blancas, denota su frágil espíritu; sus cristalinos ojos a punto de crear diamantes traslucidos, revelan una historia triste y delirante; sus parpados caídos demuestran como su alma ha ido muriendo con el tiempo; su largo, negro y rizado cabello cae sin vida sobre sus redondos y rígidos senos, sus erectos pezones dejaron de tener la fuerza de alguna época.

Observó su vientre sin ánimo, sus largas piernas ostentaban su debilidad, temblaban y con dificultan la lograban sostener, cuando el diluvio proveniente de su rostro empezó, sus piernas cedieron dejándola caer sobre la inerte silla que a su espalada se encontraba, después de meditar durante horas, recobró el aliento y como impulsada por continuar con aquella tediosa rutina se vistió, arregló su alcoba, se quedó observando el paisaje, el viento atronador intentó cruzar la ventana, ella involuntariamente la abrió, entraron ráfagas de olores dulces y ácidos, era época de vuelo de cometas, ondeaban y coleteaban, jugando a querer escapar, pero no lo hacían aunque tuvieran posibilidad, por miedo a perderse y quedar en completa soledad.


Observa con atención, pensamientos del pasado se acercan cautelosamente abriendo su temible boca para tragar lo que le queda de vida a aquella sombría silueta posada en la ventana, ésta reacciona y al verlos acercarse los espanta como puede, sus ojos vuelven a humedecer, el recuerdo del pasado sigue latente, no se esfuma, queda allí, y al igual que un parasito, aprovecha cualquier desfase para seguir absorbiendo vida, dándole una molestia más al que lo aguarde, mientras el parasito disfruta de aquel dulce placer de crear dolor, empieza a ocupar un lugar tan grande que oprime el corazón, no lo deja actuar como debe, cada vez más, sus latidos se van perdiendo y apagando.

Vuelve a respirar, se llena de suaves olores, es momento de dulces pensamientos, se levanta, busca en el cajón más cercano unos chocolates, los ha coleccionado durante años, están por todas partes, pero jamás ha comido uno solo desde aquel día, día de espada, una de doble filo, en el primero, reflejo de alegría y belleza y por el otro de dolor y tristeza. Ahora es distinto, sigue cogiendo otro, lo toma, lo abre, lo huele, lo siente y finalmente lo saborea, le llega un pensamiento alegre, sus mejillas se sonrosan, el frío que ha sentido en los últimos años se empieza a perder, toma otro y repite el mismo procedimiento, sus ojos de gris pálido empiezan a cobrar vida en contraste con el resto de su cuerpo, de nuevo, un rayo de alegría vuelve a iluminar su interior. Repite esto hasta agotar la existencia de chocolate en su habitación, probó de toda clase de chocolates y de toda forma también, está rebosante de alegría, la sangre le hierve, se desviste, primero se quita la blusa color negro, que es mucho más grande en comparación con su diminuto cuerpo, observa su ombligo, es pequeño y alargado, ya no está pálido, ella lo nota y sonríe para sí, deja mostrar una tez blanca sonrosada, su espalda ahora recta, armonizaba a la perfección con sus limpios y suaves hombros, se fue quitando el resto de la ropa a excepción de las prendas interiores, sus piernas, ahora fuertes, mostraban un bello arco, sus pies delgados le daban una fuerza superior a todo su cuerpo, sus colores, antes grises se esfumaron juntos con el olor de la niebla, vio el cielo despejado y antes de hacer cualquier otra cosa, subió a la silla que se encontraba en su escritorio, buscó a ciegas la caja que se encontraba en lo más alto y alejado de la repisa, que a su vez, se encontraba a la derecha de su puerta y a la izquierda del escritorio, cuando la encontró, saco la carta y la rosa ya marchita que una vez, el que intentó matar su delicada alma le dio un día de dulce y tierna primavera, bajó con ambas cosas en la mano derecha y con la izquierda palpó por última vez sus labios, y recordó por un minuto aquel beso inolvidable que la convirtió por ese momento en la mujer más dichosa en el universo, pero que a la vez, fue la puerta al abismo de sus penas y desdichas, cuando volvió en sí, buscó inmediatamente con su mano libre dentro del armario la espada que obtuvo de la herencia de su padre, era de plata, con incrustaciones de rubíes y zafiros, la alzó con fuerza, y con ella, cortó sobre su piel, en lado derecho de la cadera lo que le quedaba de ropa, dejando mostrar una gran mariposa negra llena de vida, y con otra fisura más profunda en la espalda, soltó la prisión en donde sus senos se encontraban cautivos, dejándolos respirar, su piel, suave como los melocotones emanaba un olor de dioses, la sangre que salía de las fisuras le dio un bello contraste con su blanca y sonrosada piel, sus labios, se volvieron rojos como el carmín, iguales a los de aquella lejana época en la que atraían la mirada de cualquier tipo de espectadores, salió por la ventana, y corrió como nunca antes, junto con la rosa marchita, la carta dañada y envejecida, y la espada ensangrentada, las cometas continuaban ondeando, cuando llegó al abismo abrió los brazos y se lanzó, como intentando volar, rebosante de alegría y con la presión que el aire ejercía mientras caía, se clavó la espada en el corazón atravesando por completo el pecho hasta llegar a la espalda, su alma por fin libre, se elevó junto con las cometas, mientras su inerte y desnudo cuerpo seguía cayendo con una sonrisa aun en el rostro, las cometas de la fuerza que el viento ejercía, no soportaron estar más tiempo retenidas, millones de cuerdas se rompieron en segundos dejándolas libres mientras volaban todas ellas junto con la nueva mujer que ahora lograba ser parte de un todo y a la vez de la nada, el cuerpo se esfumó antes de caer, la espada, cayó sobre el cálido césped atravesando la carta y llenándola de sangre a su vez, mientras un rosal, crecía en segundos a su alrededor, desprendiendo un olor tan fuerte a chocolate, que nadie, ni en millones de años pudo explicar la razón de su procedencia.

Aquel viaje


¿Quién podría llegar a imaginar que aquella de sonrisa reluciente, que habla con la luna, y vive en un profundo suspirar, es la dueña de la misma que noches enteras confiesa a la noche las tristezas de su alma?, ¿quién podría llegar a imaginar que aquella esbelta espalda que se ve hoy tan ligera, es la misma que tantas veces ha tenido que cargar con él con el peso de tantas angustias?, es esa, la misma que ha decidido por un día parar, se levanta majestuosa, su larga cabellera, recolección de mil recuerdos, lo recoge por encima de sus hombros, para dejar al descubierto por una vez su más grande debilidad, esta vestida de intenso pardo, que contrasta con su lúcida piel, aquellos ojos lo único que esconden es el dolor que se ha penetrado tan profundamente en su ser, ese mismo que cuando intenta salir lastima más sin dejar cicatrizar; la espada que atraviesa el alma debe salir de su cuerpo siendo halada solo una vez, pero se necesita coraje, y aun no tiene suficiente, tiene miedo, necesita seguridad, pero nadie la ayuda, se siente tan sola, que ha decidido por una noche olvidar.

Camina sobre ese mar profundo y oscuro, dejando atrás los suspiros que atormentan su alma y corazón destrozados, llega finalmente a la orilla y se encuentra con un par de ojos tan profundos que la envuelven con su mirada, la intentan proteger, pero olvidó, antes de abandonar aquella fría estancia, destruir esa muralla que la mantiene prisionera en su infelicidad, la derrumba como puede, pero su voz se ha perdido, le queda hablar con la mirada y con el alma, pidiendo auxilio para poder volver a hablar del mundo, pero lo único que sale de sus labios es un insignificante sonido, que no logra tener coherencia alguna, su voz se ha perdido y lucha como puede por volver a encontrarla, pero se siente tan abrumada por aquella mirada cálida y alegre, que pronto olvida la razón de su preocupación, esos ojos con el tiempo se vuelven fríos e imparciales, tímidos e indiferentes, y vuelve ella a recorrer los pasos antes hechos para encontrar su voz, para recoger sus penas, para recordar el lamento, y soltar su ensortijado cabello, para que de sus ojos antes vivaces, siga brotando el mar en el que antes caminó, la luna vuelve a su estado de eterno oyente mientras ella observa su reflejo y después de algún tiempo encuentra aquella flecha que le sigue lastimando pero que no logra matarla.

Sonríe una vez más la toma entre sus manos y la saca de su alma, se encuentra sangrando en sus manos ahora, sonríe, mientras siente un alivio desbordante, ha conocido la verdadera felicidad, sabe que aquél de mirada dulce le ha dado valor, pero aun así, sigue sufriendo.

Ya no queda nada, ha esperado demasiado, se levanta aun con la espada, la flecha, la daga en manos, ya no sabe lo que es, acaricia su hoja y un corte atraviesa su palma, camina con dificultad, lanza aquello a las profundidades del mar, mientras sus ojos claros, inocentes, cansados y ahora llenos de tranquilidad, cesan de llorar, se viste del color de la luna, mientras la sangre de su alma empieza a brotar también por el cuerpo, manchando así parte de su ropaje, danza mientras sube a la roca más alta, de la colina de la soledad, llega así al abismo y la inseguridad que siempre la ha acogido la deja libre por fin, se eleva y mientras la encantadora brisa la desviste entre juegos dejando en el aire sus erguidos y blancos senos, ella recuerda lo que fue la felicidad de aquel al que siempre amó, y la felicidad de aquel que amó tan solo una noche, cae así a la profundidad del mar, mar que nació de sus lágrimas, y se deja hundir hasta que la presión hace de las suyas oprimiendo tristezas y alegrías, dolores y alivios, lágrimas y sonrisas hasta que lo único que hace prevalecer su recuerdo es aquella brisa que juguetea con su vestido blanco manchado de sangre que termina convirtiéndose en nubes de canto que se mesen en las noches de profundo silencio, e inocente alegría, dejando oír muy rara vez una risa alegre y divertida de cuando sintió que amaba y su amor por fin era correspondido.

jueves, 10 de febrero de 2011

sábado, 5 de febrero de 2011

Hay duda q dudo

Que se ha de hacer cuando lloras en silencio?
Como ocultar la tristeza, como estar en medio del paraíso y ver como va todo desapareciendo lentamente?

Lágrimas salen sin dar cuenta de que no es momento.
No esconden facilmente como años atrás cuándo por cosas sin sentido se lloraba, y para esconder aquella roja cara, esos ojos irritados, y el rostro triste, no es suficiente con agua y jabón

No es suficiente con sonreir, por que en vez de eso sale una triste mueca, como si algo supiera amargo, y es que todo sabe amargo.

Por que escribo solo cuando estoy triste cuando siento que no todo es perfecto y cuando entiendo que no es que el mundo ni nadie la tenga contra mi, sino que es simplemente la vida, y que hay tanto de lo uno como de lo otro, pero las cosas lindas, la felicidad es tan deliciosa que cuando sientes que la vez perdér todo se ve oscuro.

Y porque no escribo cuando estoy feliz?
Porque se oye muy cursi, porque pareciera que viviera en una bombita de fantasia, he querido escribir tantas cosas y tantas veces, pero simplemente me siento y no puedo, he estado euforica, y alegre, canto y rio

Y ahora solo si acaso yo me percibo, estoy sentada sin querer pensar mucho solo escribo, para desahogarme, me desahogo con letras que no sé si seguiran existiendo algun dia, por que las borraré, escribo lo que llega a mi mente sin ton ni son, con expresiones que seguramente no se dicen, con errores gramaticales, ortográficos, sintaxicos y demás todo por que solo quiero pensar en otra cosa, esta posibilidad de buscar las palabras adecuadas aun cuando se que todo puede estar mal dicho, me llena la mente, me entretiene, como si fuera una tarea, un trabajo a presentar, ahora me estoy calmando

Estoy tiritando de frio y no me quiero arropar, quisiera que el llegara y me arropara me abrazara y sin que yo le pidiera nada me explicara todo, hoy duerme en mi casa
y será la ultima noche que así será con la plena conciencia de que mi familia está en casa,
podria decirle que viniera y quiero hacerlo
pero y si tengo yo razon? No estaria siendo condecendiente?
Y si no tengo razón para que botar lágrimas en vano?

Solo se que esta pena me atormenta, no quiero dudar pero dudo, preferiria que el dudara de mi y yo luego reirme y explicarle lo tonto que ha sido por dudar, pero el no me demuestra q soy tonta al dudar, entonces sigo dudando y cada vez más

No tengo nada q decir quiero abrazarle aunque no lo merece
Quiero llorar aun más pero los lloriqueos deben cesar
Intentaré controlarme
y confiaar
o desconfiar?

domingo, 15 de agosto de 2010

Pajarillo!

Un pájaro curioso entró en mi casa
intentó salir de ella mas atrapado quedó en mi ventana
como asustado estaba por mi presencia humana
revoloteó chocando muy duro contra la ventana.

Inmediatamente esta le abrí
pero del susto no sabia a donde ir
La segunda también se la abri,
pero sin resultado intentó salir.

Lo tuve que agarrar
aunque no se quizo calmar
para poderlo liberar
de esa trampa tan sagaz.

Trampa invisible
Pero tangible.
Pájaro agraciado
pero despistado.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Las lagrimas se han congelado y la sonrisa se ha quedado muda.


- ¿Como sucedió? -¿Simplemente se acabo y es así, punto.- Punto y coma? - No, punto final.- No, no puede ser punto final aun seguimos.- Bueno entonces que sea punto aparte.- ¿Tienes alguna hipótesis? - Pues no, aun no se me ha ocurrido ninguna.- Es que es demasiado temprano.- ¿No será que es demasiado tarde? - No, aun somos muy jóvenes. ¿Seguro, seguro todo acabo? - Estoy 95% seguro- Urraaa! Aun nos queda un 5 %, algo es algo- Pero de todas formas es muy poco- No importa, peor es nada, algo nos queda.- Igual es solo mi suposición nada es seguro, aunque bueno creo que tengo una idea de lo que ocurrió.- Dime, que a mí en cambio nada se me ocurre.- Pues, lo que paso es que… paso que… pues… en resumen todo se acabo.- Bueno eso lo entiendo pero como, es eso lo que quiero saber no pudo ser solo así por que si.- Yo creo que obramos mal, y simplemente lo gastamos todo muy rápido.- Y como fue eso, yo no recuerdo a mí se me hace que repartimos buenas porciones, bueno ahora que lo pienso no, solo una muy muy muy buena porción.- Si también pudo ser eso pero acá esta mi hipótesis: Pues veras anhelábamos tanto tener a alguien que nos quisiera de verdad, alguien que no fuera de nuestra familia obviamente ellos ya nos aman y sin siquiera haber hecho nada solo nacer, que maravilla, pero bueno queríamos tanto encontrar ese alguien que entregamos de a poquitos bolsas de cariño con besos de amor a gente que no nos presto si quiera una pisca de atención y por ende también lagrimas de desilusión y algo de dolor que luego se fueron tan rápido como llegaron. ¿Recuerdas?- Si es verdad. Y cuantos suspiros se perdieron y cuantos sueños se nos fueron?- Ya perdí la cuenta, pero creo que ni siquiera sueños nos queda ahora.- Hay que va ser, si los sueños no se acaban.- Pero de pronto los de amor si.- Que verdadera lástima, pero dime, se pueden recuperar?- Posiblemente pero ni intentar quiero.- Y eso como por qué?- Porque con la ilusión llega luego la desilusión y yo ya me canse de eso.- Yo no quiero mas desilusión.- Pues créeme que yo tampoco.- Y luego, eso fue todo por eso todo acabo, nada más?- A no, claro que paso más, luego llago un amor fantástico en el que ciegamente creímos y entregamos gran parte de nuestro todo, lo recuerdas?- Si, si como no si por cada beso que enviamos al aire derramamos luego cien lagrimas.- Si, bueno no aseguro que por cada uno fueran cien lagrimas pero de todas formas cuanto sufrimiento, y lo más triste es que de alegría no recordamos nada, o bueno casi nada.- Solo sufrimiento y culpabilidad.- Si culpabilidad, lo había olvidado. Bueno al menos fue una muy bonita ilusión.- Cierto. ¿Y luego que paso? Aaaa yo se nos enamoramos verdad, como olvidar eso.- Si inolvidable claro, pero aun así esa vez fuimos más cuidadosos, y no nos pusimos a derrochamos de una vez como costumbre, aunque admito que quisimos como siempre empezar a entregar de una vez bolsas de aprecio, cariño, amor, pero esa vez nos contuvimos y de qué manera.- Bastante difícil que fue, al menos esa vez la razón nos ayudo, si no, creo que habríamos totalmente perdidos.- No, la razón no es que nos haya ayudado esa vez, ella siempre nos quiso ayudar, la diferencia fue que esta vez la escuchamos, pero hay veces que la razón no entiende nuestras razones y por eso no siempre nos la llevamos con ella.- Igual de nada sirvió de todas formas al final no logramos contenernos y entregamos nuestro amor.- Al menos nos quedo un 5 % al menos eso es lo que creo.- Bueno igual ni que fuera mucho, no creo que jamás podamos volver a amar de la misma manera que lo hicimos aquella noche, botamos ya lo que sobro?- No, como se te ocurre, al menos debemos guardarlo de recuerdo porque osino entonces en verdad no nos quedara absolutamente nada.- Pero, verdad que fue la mejor noche de todas? Yo la verdad dudo mucho que vaya a llegar alguna que llegue a superarla.- Pues yo también lo dudo, pero estoy de acuerdo contigo fue la más feliz noche y casi la más perfecta.- ¿Y entonces es verdad que las lagrimas se han congelado?- Una que otra ha salido, pero porque recuerda la alegría de aquella noche.- ¿Ya pronto se congelaran completamente? ¿Y la sonrisa quedara muda para siempre?
El alma miro al corazón y sonrió una vez más junto con un suspiro tan profundo que helo la última lagrima que tuvo el corazón y así permanecieron siempre aun cuando la razón no hacia más que hacerlos trabajar.


Ida Isab.

La no Musica

-Que seria del mundo sin la musica?
La pequena nina que de timidez casi nunca hablaba salto de repente y con voz fuerte pregunto:-Alguien podria ser en el mundo tan cruel para quitarnos lo unico que todos amamos?, aunque sea de diferente manera, pero que igual persiste por que una vez que nace es tan bello que no puede morir.- Nadie puede robarse la musica, aunque no nos permitan oirla nosotros podemos recordar la melodia, o crear nueva, entonces ella igual no moriria sino por el contrario renaceria –comento el nino chato que siempre molestaba en clase-.-Y si digamos –volvio a cuestionar la maestra llegase alguien o algo que eliminara totalmente la musica, su recuerdo, los sonidos, el ritmo, todo, que la melosdia se esfumara sin mas ni mas. Y no hubiese nada en el mundo que la regresase.?-Entonces seriamos los seres mas infelices del Universo –dijo contristeza la primera nina de la fila.-Seria como andar sin alma solo tendriamos cuerpo y la vida no tendria sentido alguno.-No hay nadie que viva sin la musica en ese caso enloqueceriamos y no sabria que comportamiento tendriamos, creo que seria de mounstrous o animales.-No creo que lleguemos a ese punto –objeto otro estudiante- simplemente creo que no habria identidad ni culturas, simplemente seriamos seres que van cada uno por su lado sin saber entender o conocer que pasa con los demas.-Seriamos como animas en el purgatorio!-Yo creo que moririamos mas rapido por que no habria nada que nos relajara y nos haga felices al menos dos minutos.
El debate se alargo alrededor de una hora y despues de infinidad de comentarios empezo a crearse un gran barullo sin sentido, del que nada se podia entender.
Finalmente la maestra sonriendo puso en la grbadora una fina melodia con lo que de inmediato los estudiantes se calmaron y quedaron en silencio. Despues de un rato la maestra continuo:Bueno espero que ahora logren desfrutar mejor la musica que oimos vayan a descansar ya casi es hora de salir.
Y muy felices los estudiantes salieron en silencio recordando su pieza favorita.